¿Por qué nuestro suelo marca la diferencia?

En la finca Las Iguanas, el suelo es uno de los pilares fundamentales de la producción. Se trata de un suelo arcillo-arenoso, una combinación ideal que permite un adecuado flujo de agua y aire hacia las raíces, evitando tanto el exceso de humedad como la sequía.

Su riqueza en nutrientes no es casualidad, sino el resultado de prácticas sostenibles enfocadas en la integración de materia orgánica. La vegetación que crece naturalmente —como la hierba, el pasto o el zacate— no se retira después del corte, sino que se deja sobre el terreno para que se descomponga e incorpore al suelo.

De igual manera, los residuos del cultivo de banano, como hojas y tallos, son picados y distribuidos en la superficie. Este proceso natural permite que se transformen en nutrientes, mejorando la fertilidad del suelo y promoviendo un sistema agrícola más equilibrado y resiliente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Scroll al inicio